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EDITORIAL
LÍNEA
Notimueble
2015
Debemos de erradicar las
prácticas nocivas del sector y
empezar nuestros propósitos para
mejorar a la industria.
La educación económica…
nuestra salvación de políticos
irresponsables
Editorial
Luis Pazos
www.notimueble.com.mx / Año 33 - Num 381 / 2015
EDITORIAL
LUIS PAZOS
ENTREDICHO
Nuevo año, nuevos propósitos y metas por lograr
E
l gran peligro de las
sociedades democrá-
ticas son las prome-
sas mentirosas de
los candidatos que
compiten en procesos electora-
les, tomadas como ciertas por un
gran número de electores debido
a su analfabetismo económico.
La ignorancia de los electores
sobre los verdaderos efectos de
las políticas económicas públi-
cas que prometen bajar precios
o subir salarios por decreto, los
lleva a aceptarlas sin saber que
a mediano y largo plazo tendrán
efectos contrarios.
El mito de que por la vía de un
mayor gasto gubernamental se
incentivará el crecimiento y el
empleo, lleva a que gobernan-
tes justifiquen aumentos de sus
gastos que a la corta o a la larga
causan déficits y deudas que ge-
neran inflaciones, devaluaciones,
desempleo y recesiones.
Los que saben se aprovechan de
los que no saben, pero los más
peligrosos son los que creen
que saben y lo que saben son
Educación económica frena populismo
C
ómo es posible
que s ó l o d i e z
p e r s o n a s e n
México superen
los ingresos de
toda la población en nuestro
país? ¿Cómo podemos en una
nación llena de pobreza lograr
que un mexicano ocupe el se-
gundo lugar como el hombre
más rico del mundo? Esto es
realmente indignante, y no lo
decimos en cuestión personal
porque cada uno de estos hom-
bres seguramente ha trabajado
mucho para tener, mantener
y aumentar sus fortunas; sin
embargo, no podemos dejar de
lado que el que unos cuantos
detenten tanta riqueza pone de
manifiesto que nuestro sistema
está fallando, no es equitativo
en la distribución del capital
y no podemos alegrarnos de
que la clase trabajadora cada
día esté más pobre, es más,
la misma clase empresarial
en nuestro país –aquellos que
no pertenecen a este grupo de
diez- sufre verdaderamente
para sacar adelante sus em-
presas, luchan contracorriente
para que la economía mexi-
cana se reactive y podamos
salir adelante.
¿Entonces, cómo podemos
hablar de igualdad de condi-
ciones en un México donde
sólo unos cuantos gozan de
beneficios y poseen una for-
tuna de 132 mil 900 millones
de dólares, alrededor de 1.8
billones de pesos? De acuerdo
a una lista de la revista For-
bes, el ingreso anual de 15.7
millones de hogares equivale
a menos de dos terceras partes
de la fortuna de 10 mexica-
nos que se encuentran en la
cima de la riqueza en nuestra
nación.
¿Podemos sentirnos orgullo-
sos de que la fortuna de diez
mexicanos equivalga al 11 por
ciento del valor de los bienes
y servicios producidos en un
año por la economía mexi-
cana? Creo que no, no pode-
mos vanagloriarnos de tener
un sistema deficiente, que
no ha podido en los últimos
años sacar a flote la economía
mexicana y por consiguiente
lograr una mejora sustancial
en los derechos básicos de los
mexicanos, como son empleo,
Apoyando a los productores mexicanos
Y
a iniciamos con el
2015 y seguro más
de uno de quienes
nos están leyendo,
tiene –al menos en
la mente- cumplir “ahora si”
sus propósitos de año nuevo.
Como humanos estamos llenos
de costumbres, algunas buenas,
otras no tanto, pero todos tene-
mos la capacidad para cambiar
aquellos hábitos que limitan
nuestra calidad de vida.
Además del clásico, “voy a bajar
de peso”, hay que comenzar
el año nuevo con buenas in-
tenciones y proyectos; el cuer-
po y mente son lo prioritario.
La salud no es sólo no tener
enfermedades, sino también
mantener un estilo de vida en
buen estado, que el organismo
funcione bien y que se tenga un
bienestar psicológico y emocio-
nal es fundamental.
Pero entrando en el terreno
profesional, se me ocurre que
también dentro del sector mue-
blero, existen ciertas prácticas
“nocivas” que con un poco
de buena voluntad se pueden
erradicar y que bien pudieran
ser la solución a muchos de los
problemas que actualmente se
viven al interior del comercio y
la industria mueblera.
He aquí una breve lista de bue-
nos propósitos que pudieran
servir de guía para quienes con-
sideran que este 2015, puede
ser mejor que el año pasado.
-Solo venderé los productos
que cumplan al 100% con los
parámetros de calidad
-Ampliaré mi gama de productos
-Pagaré puntualmente a mis
proveedores
-Reformaré los pisos de ven-
ta para hacer más atractiva mi
mueblería
-Formaré al personal en nuevas
técnicas comerciales.
-Priorizaré la venta de los pro-
ductos que tengan mayor margen
de utilidad.
-Liquidaré la mercancía que
lleva mucho tiempo sin rotar.
-Buscaré nuevos proveedores
nacionales
-Ofreceré un servicio integral
a todos mis clientes
-Asistiré a las exposiciones
muebleras del país para conocer
las tendencias
-Tendré una página web ac-
tualizada.
-Todos estos buenos propósitos
los voy a cumplir.
falacias que les enseñaron en las
clases de economía.Para reducir
la pobreza, el desempleo y la
desigualdad en los hechos y no
solo en los dichos, es indispen-
sable que en una forma sencilla,
sin tecnicismos, se difunda una
verdadera educación económica,
libre de demagogia, ideologías
e intereses partidistas de corto
plazo.
En el libro Políticas económicas
me propuse transmitir conoci-
mientos sobre las leyes econó-
micas y las consecuencias de no
respetarlas. Planteo las alternati-
vas de las Políticas económicas
y sus resultados a corto y largo
plazo: presupuesto balanceado o
con déficit, creación o distribu-
ción de riqueza, libre comercio
o proteccionismo, incentivar
producción o gasto, rigidez o
flexibilidad laboral, impuestos
altos o bajos, al consumo o al
ingreso, progresivos o propor-
cionales, libertad o control de
cambios, libertad o control de
precios, empresas privadas o
estatales.
Si equivocamos el camino
en las políticas económicas
se agrandarán los problemas
socioeconómicos en lugar de
solucionarse.Si no queremos
políticos irresponsables, popu-
listas, que se aprovechen de la
ignorancia de los ciudadanos y
ganen elecciones con políticas
económicas empobrecedoras,
la mejor forma de evitarlo es
la educación económica.
vivienda, seguridad social y
educación, sólo por mencionar
algunos.
Para lograr un beneficio social
y económico en la mayoría de
la población, se requiere con-
tar con una clase empresarial
fuerte, no con una minoría,
que gracias a su trabajo logre
reactivar la economía mexica-
na, pero para eso necesitan que
este Gobierno les proporcio-
ne las condiciones adecuadas
para trabajar en igualdad de
condiciones.
Los empresarios no quieren
regalos, sólo que los dejen
trabajar
Pero ¿qué pasa si unos cuantos
empresarios acaparan el merca-
do, qué si esa minoría no paga
impuestos como todos, qué si
parte de su fortuna se debe a
prebendas políticas y tráfico
de influencias, contratos pri-
vilegiados y otras situaciones
que no tienen nada de ético?
Alguna vez un empresario
dedicado a la rama textil me
dijo: “no quiero que me rega-
len nada, sólo quiero que me
dejen trabajar”.
Creo que la mayoría de los
empresarios mexicanos tienen
esa mentalidad, no quieren
prebendas, pero sí exigen al
Gobierno condiciones para
que ellos puedan desempe-
ñar su labor con eficiencia,
es decir, cobro de impuestos
justo y no abusivo, defensa
de la producción mexicana