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Interiorismo
-
Notimueble
2015
36
No es un color fácil, pero bien elegido, y combinado con blanco, negro y gris,
es muy efectivo para dar calidez y un toque de modernidad al hogar.
En decoración, apuesta al rojo.
Mucho se ha hablado de la decoración
en colores concretos, como el blanco
o el gris, pero en esta ocasión aposta-
remos por un color más arriesgado e
incluso divertido, el rojo.Quizás esté
algo denostado en las últimas décadas,
a favor de tonos más neutros, pero
no siempre ha sido así. El rojo es un
color tradicional que se encuentra en
elementos decorativos muy antiguos.
Los tapices medievales así como las
alfombras orientales contienen nume-
rosos matices de rojo.
Su uso en dosis adecuadas puede re-
sultar elegante y a la vez dar un toque
de modernidad.De hecho, es un color
con características positivas, es muy
luminoso y cálido.
Escogiendo un rojo vivo se obtendrá
una habitación luminosa porque, como
todo color cálido, absorbe la luz. Eli-
giendo un tono intenso, como un ber-
mellón o un granate, la luminosidad del
espacio será sublime creando un clima
elegante y cálido.Pero hay que tener
especial cuidado a la hora de elegir
el espacio donde colocarlo y en qué
intensidad. Se recomienda para las
zonas de la casa con movimiento,
como el recibidor, el salón, la coci-
na o incluso el baño. Por ejemplo,
en un salón de paredes blancas, la
elección de un sofá, un cuadro o de
apliques rojos resulta excelente para
darle un toque de color sin que la
estancia pierda identidad.
Y es que el rojo, combinado con
blanco es una apuesta segura. Pero
también lo es con negro, muy ele-
gante, y gris,neutro, ayuda a com-
binar el resto de los colores.
Un ejemplo concreto sería una gran
alfombra roja como único toque de
color presidiendo una estancia con
paredes y muebles grises y blancas
dan un cambio radical a un espacio.
Si son las paredes las que se pintarán
en rojo, se recomienda que sea en
una habitación con ventanas gran-
des, ya que es un color que necesita
un gran refuerzo de la luz natural
o artificial.
Podría ser suficiente para dar un
nuevo carácter a un salón o cualquier
otra estancia. Pero es importante
elegir en consecuencia el mobiliario
y el resto de los colores.
Es un color que dominará rápida-
mente a los demás, su potencia po-
dría borrar otros objetos o hacerlos
más tenues.En definitiva, hay que
tener en cuenta en qué estancia
emplearlo, en qué intensidad y tona-
lidad, con qué colores combinarlo,
pero también los materiales con los
que mejor ‘se entiende’.
Si se quiere dar un toque clásico,
maderas oscuras y claras. Se con-
seguirá más calidez y espacios de-
corativos más rústicos. En cuanto a
los metales con forja el resultado es
más clásico. Ycon acero inoxidable,
más moderno. Por eso es perfecto
para cocinas.
Pero también para colocar detalles
en salones contemporáneos, como
por ejemplo, esculturas.
Es evidente que no es un color fácil.
Y por eso muchos no se arriesgan a
apostar por él.
Pero sí a dar un toque de color. Para
ellos, la propuesta es inclinarse por
detalles decorativos efectivos como
tapices, cojines, alfombras, cuadros,
etc. porque todos estos elementos
son fácilmente intercambiables
dependiendo del resultado que se
desee.