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Editorial -
Notimueble
2017
8
C
omo todos sabemos, el Tratado
de Libre Comercio para
América del Norte (TLCAN)
suscrito entreMéxico, Estados Unidos
y Canadá en 1994, está pasando por
una fase de incertidumbre ante las
declaraciones hechas y políticas
comenzadas a implementar por el
nuevo presidente del vecino del norte,
Donald Trump.
Apenas a punto de tomar posesión
de su ca rgo , ya amedr en t aba
con imponer un mega impuesto
fronterizo a las empresas automotrices
estadounidenses que continuaran
fabricando enMéxico y exportando a
EE. UU. Producto de ello varias firmas
replantearon sus planes de inversión
y desarrollo en México, y el pánico
se extendió a otros ramos.
Más recientemente, ya como
presiente, Trump amenazó con
renegociar el TLCAN para que
favorezca más a su país añadiendo
que de no hacerlo, se saldría del
tratado. También, aseveró que si el
gobiernomexicano ni quisiera pagar el
muro, sería obligado vía un impuesto
de al menos 20% sobre todas las
exportaciones de nuestro país hacia
EE. UU.
En el entendido de estos virtuales
pano r ama s , c abe t o t a lmen t e
preguntarse si el sector mueblero
mexicano se vería perjudicado. Y la
respuesta sea sorprendente, pues en
realidad, fabricantes y mueblerías
mexicanas no perderían si el TLCAN
se disolviera o si este mega arancel se
hiciera efectivo.
Así sería porque, de hecho, las
mueblerías y productores muebleros
mex i canos no han expor t ado
básicamente ninguna cant idad
significativa de mobiliario hacia los
Estados Unidos desde que se firmara
el TLCAN en 1994, pese a que esto
puede hacerse sin pagar aranceles.
En el lado cont rar io, desde
Estados Unidos si se han enviado
muebles en grandes cantidades a
México, que han llenado durante
los últimos 20 años los inventarios
de las grandes cadenas, almacenes
y tiendas, restándole competitividad
a los muebles mexicanos, una de
las muchas causas de que el sector
nacional se mantenga estancado y
contraído.
Ypor si fuera poco mencionar, no
solo fabricantes estadounidenses de
muebles y grandes cadenas de ese
país han exportado hacia México
enormes volúmenes de mercancía;
pues una trampamuy conocida ha sido
ejecutada impunemente por empresas
chinas y de otros países asiáticos, que
han llevado a EE. UU. muebles por
piezas y, que al ser ensamblados del
otro lado, son llevadosMéxico bajo las
ventajas fiscales del TLCAN y con un
falso sello de “Made in USA”. Dicha
práctica comercial desleal no ha sido
hasta la fecha siquiera denunciada
formalmente ante la Organización
Mundial de comercio (OMC).
Pero ahora que el TLCAN parece
poder estar a punto de finalizar y que
el comercio bilateral entre México
y EE. UU. tendrá nuevas reglas, los
beneficiados podrían ser realmente
los mexicanos y los perjudicados
los estadounidenses, hablando de la
industria Mueblera, desde luego.
Ya q u e s i l a s e m p r e s a s
estadounidenses ya no pueden llevar
sus muebles a México sin aranceles
a México, les tendrán que subir de
precio y dejarán de ser tan baratos,
oportunidad perfecta para que las
empresas mexicanas comiencen a
reclamar el mercado que es suyo, y así
al mismo tiempo superar en precios
lo que en maquila barata permite a
las empresas extranjeras fabricantes
en México, que son pocas pero si las
hay, competir en nuestro país.
Así es que ante el panorama todavía
incierto deberían estar felices los
muebleros mexicanos y comenzar
a pensar en nuevas estrategias
comerciales y de mercado, para en
cuanto el vecino presidente desahogue
su furia contra nuestro país tratando
de castigarle comercialmente, por lo
menos tenga un “tiro por la culata” en
su industria Mueblera, y nosotros un
verdadero mexican moment.
Políticas de Trump podrían beneficiar
a los empresarios muebleros mexicanos
23 años desperdiciados por la industria mexicana del mueble,
ya que se importa mucho más de lo que se exporta
Con o sin TLCAN la industria mueblera mexicana debe reconvertirse y renovarse para lograr su desarrollo